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Nuestros ojos jamás han estado tan expuestos a todo tipo de agresiones como sucede en la actualidad. Durante horas trabajamos ante la pantalla del ordenador o la “tablet” y dedicamos gran parte de nuestro tiempo de ocio a ver la televisión, leer, o revisar la pantalla de nuestros teléfonos móviles.

Por ese motivo, necesitamos recibir los nutrientes necesarios para mantener y conservar la vista en condiciones óptimas.

La vista es uno de los sentidos más importantes. Gracias a este sentido podemos ver los objetos, nos podemos orientar y podemos distinguir la luz de la oscuridad. Cada objeto se percibe de forma distinta, en función de su brillo y color.

Por otra parte, la pupila reacciona de forma diferente según haya más brillo o más distancia. Para que los ojos y los elementos que los componen, como la córnea, el iris, la pupila, el nervio óptico y la retina, funcionen correctamente necesitan recibir los nutrientes y vitaminas adecuadas, ya que cualquier pequeña perturbación puede tener graves consecuencias y producir todo tipo de degeneración de la función ocular.

Las causas de las enfermedades oculares y los principales defectos de la vista

La salud del globo ocular afecta a la retina, la córnea, el cristalino y el humor vítreo.

El humor acuoso (el líquido que se encuentra en el globo del ojo delante del cristalino) afecta a la capacidad de ver bien. Sin embargo, los ojos no son los únicos responsables de un defecto en la visión, ya que esta puede deberse a otro tipo de causas, o funciones orgánicas defectuosas.

A partir de los 20 años la vista empieza a envejecer y comenzamos a ver con menos claridad. Si bien este proceso suele ser lento, en ocasiones las condiciones externas pueden acelerar más el envejecimiento.

Las principales causas de este envejecimiento prematuro pueden producirse por trabajar o leer con luz insuficiente, así como someter los ojos constantemente a la radiación de las pantallas del ordenador o el teléfono móvil. Cualquier persona que trabaje con un ordenador está más expuesta a la radiación que emiten las pantallas. Cuando empiezan a doler los ojos es la primera señal de alarma. Además, el estrés del trabajo también puede afectar a la salud de nuestra vista.

Otro factor de riesgo para la vista es trabajar en ambientes en los que hay un exceso de polvo o de arena, así como trabajar en laboratorios o industrias en las que hay muchos productos químicos.

El humo del tabaco también causa fatiga ocular y los rayos UV del sol, tanto en verano como en invierno, son una agresión para los ojos. La luz del sol emite los rayos UV que pueden causar daños a los ojos y a la piel que está próxima a ellos. La la luz ultravioleta del sol producen los radicales libres, que dañan la parte interior de los ojos. Además, el cloro del agua de la piscina también daña los ojos.

Cómo proteger los ojos de los rayos UV

Se recomienda proteger los ojos de los daños de los rayos UV usando unas gafas de sol, e, incluso un sombrero cuando el sol es más agresivo.

En los trabajos en que sea necesario hay que usar siempre gafas de protección y cuando buceamos en la piscina debemos llevar gafas de buceo para que el cloro no dañe nuestros ojos. Debemos usar siempre una buena iluminación para reducir la fatiga visual y relajar los ojos cuando observemos cansancio o picor, parpadeando o humedeciendo los ojos. Dejar la mirada perdida es un truco para aliviar la fatiga visual.

Diagnóstico y tratamiento

Las revisiones oftalmológicas periódicas son el mejor método, gracias a su alta eficacia, para detectar y tratar a tiempo los problema ocular y ametropías (miopía, astigmatismo e hipermetropía).

Patologías como el glaucoma o la degeneración macular van a tener un mejor pronóstico si se detectan los antes posible y se tratan de forma precoz.

Los errores refractivos que no se corrigen dan lugar a un sobresfuerzo visual y dificultades para poder enfocar, dolores de cabeza y fatiga ocular. Acudir al oftalmólogo (aunque aparentemente veamos bien o no tengamos ningún problema visual), es la mejor forma de detectar alteraciones e incluso prevenirlas en hasta un 50% de los casos.

Además, las revisiones oculares nos ayudan a identificar otras enfermedades que se manifiestan a través de nuestros ojos como la hipertensión, la diabetes o algunos tumores cerebrales.

¿Cada cuánto tiempo debemos de hacernos revisiones de la vista?

Durante los 24 meses de vida

Sobre todo en el caso de que el bebe sea prematuro o nazca con un peso bajo para su edad, es de suma importancia realizar una revisión de los ojos en las primeras semanas de vida por si se detecta la retinopatía del prematuro.

Durante los dos años de vida deberá de realizarse una revisión si se detecta algunos de éstos síntomas con el objetivo de poder tratar al niño precozmente:

  • Desviación de uno o ambos ojos
  • Lagrimeo o conjuntivitis de repetición
  • Fotofobia o córneas grandes
  • Leucocoria o reflejo blanquecino pupilar
  • Nistagmus congénito o movimientos rápidos de los ojos

Hay problemas visuales donde es muy complicado actuar y encontrar el mejor tratamiento si no son detectados en los primeros años de desarrollo del niño.

A los 3 años de vida

En esta etapa los niños comienzan a reconocer colores y formas con exactitud y es la etapa clave para hacer la primera revisión visual del niño (si antes no hemos detectados otros síntomas).

En la revisión oftalmológica se va a evaluar la agudeza visual y si necesita una corrección óptica.

Será necesario, en mucho caso, realizar una exploración bajo cicloplejia (se trata de aplicarle unas gotas que dilatan la pupila) para saber de forma exacta la graduación que va a necesitar. Se revisarán los movimientos oculares para poder detectar estrabismos, tratarlos y así evitar la aparición de un ojo vago o ambliopía.

Revisión de la vista de los 3-12 años

Durante este periodo, los niños comienzan la escolarización y se debe realizar revisiones anuales para valorar su agudeza visual.

Debemos de tener en cuenta que el 80% de lo que el niño aprende entra por los ojos.

Muchas veces las dificultades en el aprendizaje pueden deberse a defectos visuales, ya sea porque el niño necesita unas gafas o bien porque tiene problemas en la visión binocular (uso de ambos ojos, que es necesaria para la visión en 3 dimensiones) o problemas en la acomodación-convergencia (imprescindible para poner los ojos en posición de lectura y enfocar correctamente). En estos casos pueden ser útiles los ejercicios de terapia visual.

Revisión de la vista a los 12-20 años

Los adolescentes están sufriendo continuos cambios en su organismo. Con el desarrollo también cabe la posibilidad de que surjan problemas o cambios en la graduación que antes no tenían, por lo tanto, deben de realizarse revisiones cada dos años para poder descubrir estos cambios.

Revisión de la visión de 20 a 40 años

Normalmente a esta edad, la graduación se estabiliza y en muchos casos, se puede plantear la cirugía refractiva. Las personas que usan gafas deberán de hacerse una revisión anual para poder detectar cualquier cambio en la graduación.

El resto deberán de hacerse una revisión cada 3, aunque haya ausencia de síntomas que indiquen problemas visuales, pero es la única forma de detectarlos a tiempo. También deberán de evaluarse la presión intraocular y el fondo de ojo para poder detectar posibles alteraciones oculares, como los desgarros de retina en los miopes (que son más propensos a padecer desprendimiento de retina).

Revisión de la visión a partir de los 40 años

A partir de los 40 años se recomienda hacerse una revisión cada año o cada dos años, pues a partir de esta edad comienzan los primeros síntomas de presbicia o vista cansada (problemas para poder enfocar de cerca).

Puede ser necesario además medir la presión intraocular y realizar un estudio del nervio óptico así como del campo visual, pues en esta edad suele aparecer glaucoma en muchos casos. Un estudio oftalmológico va a ayudar a prevenir la pérdida irreversible de visión al detectar y tratar la presión intraocular elevada, uno de los principales síntomas del glaucoma.

Revisión de la visión a partir de los 60 años

Durante este periodo es esencial la revisión de la visa de forma anual para poder detectar a tiempo la aparición tanto de las cataratas como de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE).

Las cataratas es uno de los problemas visuales más comunes a partir de los 60 años de edad y pueden tratarse con modificaciones frecuentes en la graduación. La cataratas es una patología asociada al envejecimiento del cristalino que se puede solucionar con una cirugía de cataratas con implante de lente intraocular, corrigiendo también en gran cantidad de casos, la graduación.

La DMAE es la primera causa de pérdida visual irreversible de los países occidentales en personas mayores de 50 años. Los síntomas son visión central borrosa, alteración en la forma de las imágenes (metamorfopsia) o alteraciones en el tamaño de las imágenes.

La degeneración macualar se detecta con una serie de pruebas, que según el grado de afectación como el Test de Amsler, exploración del Fondo de ojo, Angiografía Fluoresceínica (AGF) o una Tomografía de Coherencia Óptica (OCT).

Los 10 consejos para el cuidado de la vista

Cuidar salud ocular

1. Hacer una Revisión oftalmológica de forma periódica

Como hemos citado anteriormente, la mejor forma de diagnosticar y tratar un problema visual es con una revisión, por lo tanto, debemos de acudir al oculista periódicamente.

2. La alimentación juega un papel clave

Una alimentación equilibrada es esencial no sólo para la promover la salud de la vista, sino para mantener una correcta salud general. Debemos aportar a nuestro cuerpo alimentos que sean ricos en vitaminas A, C y E, minerales como el zinc y el selenio, pigmentos como la luteína y la zeaxantina y ácidos Omega 3. Estos nutrientes son muy importantes para mantener la adecuada función de la la retina y para retrasar el envejecimiento de las estructuras oculares. Alimentos como frutas y verduras, pescados o frutos secos son clave para aportar estos nutrientes.

3. Las vitaminas y suplementos para la vista

Siempre podemos apoyar una alimentación saludable con complementos alimenticios que nos aseguren un aporte correcto de vitaminas para los ojos.

4. Una lubricación ocular correcta

Nuestro estilo de vida actual hace que pasemos horas frente al ordenador y la pantalla del móvil o la tablet disminuyendo de forma considerable la frecuencia del parpadeo. Esto puede provocar en muchos casos sequedad ocular. Los síntomas de la sequedad suelen ser enrojecimiento, dolor y lagrimeo por reflejo.

Para evitar la sequedad, existen gotas para los ojos tanto en estas ocasiones como en situaciones ambientales por ejemplo con la calefacción, el aire acondicionado, el humo de cigarrillos, etc. Lubricar la película lagrimal mantiene transparente la superficie ocular.

5. Usa gafas de sol de calidad con filtro contra los UV

No todas las gafas de sol son adecuadas para proteger nuestros ojos de los rayos ultravioletas. Muchas de las gafas que encontramos en las tiendas son baratas y con diseños muy llamativos y modernos, pero desde el punto de vista de la salud ocular, llevarlas puede ser muy perjudicial.

Las gafas de sol que no están homolagadas no sólo no protegen la vista, sino que pueden incrementar el daño. Las gafas de sol no homolagadas crean un efecto de cámara oscura que dilata la pupila y, al no tener filtros para rayos ultravioletas, hacen que el ojo absorba aún más los rayos nocivos del sol. Es imprescindible proteger nuestros ojos durante el día, incluso en los días nublados, con unas gafas de sol homologadas con protección garantizada.

6. Usa gafas adecuadas para realizar actividad física

Si además realizamos actividad física al aire libre, además de usar gafas con protección solar homologadas, éstas deben de proteger nuestros globos oculares de de posibles traumatismos y del daño provocado por factores ambientales como el viento, el cloro del agua si practicamos natación, el polvo y la arena.

7. Cuidado con los productos químicos

Si por accidente contaminas tus ojos con un producto químico o entra un cuerpo extraño o es aconsejable el lavado inmediato con agua limpia en abundancia, incluso antes de acudir al oftalmólogo. Bajo ningún concepto de deben frotar los ojos.

8. Un buen hábito de iluminación

Una buena iluminación es esencial para disminuir la fatiga visual. El ojo humano no ha sido preparado para mirar directamente a la luz sino para ver con luz.

Las nuevas tecnologías avanzan más rápido que la capacidad de nuestra visión para adaptarse a estas luces artificiales. Existen determinados programas o aplicaciones que pueden instalarse en el ordenador o el móvil y que aplican un filtro y ajustan el color para reducir la luz azul y la fatiga visual en las pantallas de estos dispositivos que. Si vamos a leer un libro, hay que situar el foco de luz detrás de nosotros y enfocada en el libro.

9. Relajar la vista

Hay que relajar las estructuras oculares encargadas de la acomodación (enfoque) para reducir el estrés visual. Es muy importante retirar la vista del objeto enfocado (pantalla, libro), cada 15-20 minutos, durante unos 10-15 segundos.

10. Controla la distancia

Muy importante mantener una distancia correcta con los objetos que miramos. Debemos procurar mantener una distancia de 2 metros respecto a la pantalla de la tele y entre 35-40 cms con respecto al libro o pantalla del móvil y mínimo 50cm de la pantalla del ordenador.

Vitaminas y suplementos para la salud de los ojos

Una dieta saludable rica en alimentos variados, frutas y verduras contiene todos los nutrientes necesarios para proteger la salud de los ojos. Las vitaminas necesarias para los ojos son: la vitamina A, la vitamina C y la vitamina E. Además de las vitaminas es imprescindible el aporte de minerales y oligoelementos.

  • La vitamina A. Dentro de las vitaminas para la vista, la vitamina a cumple un rol muy importante ayudando a proteger la salud ocular y las células fotorreceptoras. Los alimentos que contiene vitamina A son el hígado de res, las zanahorias, las verduras, las patatas, la mantequilla y la yema de huevo.
  • Las vitaminas C y E ayudan a combatir los radicales libres. Podemos encontrar la vitamina C en los siguientes alimentos: el perejil, el repollo, el brócoli, los cítricos y los pimientos. Por su parte, la vitamina E se encuentra en los aceites vegetales, las nueces, los espárragos y la col rizada.
  • Los carotenoides son un grupo de vitaminas A, entre los que se incluyen los beta carotenos, licopeno, zeaxantina y luteína. Estas vitaminas protegen contra el daño de los radicales libres, incluyendo la degeneración macular, las cataratas y otros problemas de la vista relacionados con la edad. Las zanahorias, las verduras y los tomates son ricos en carotenoides.Podemos encontrar luteína los siguientes alimentos: las espinacas y la col rizada. La yema de huevo contiene luteína, que es una sustancia que el cuerpo no puede producir y que, por lo tanto, debemos aportar al organismo a través de la ingesta de los alimentos que la contienen.
  • Los polifenoles refuerzan la vista. Los alimentos que los contienen son: los arándanos, las grosellas, las bayas Maqui y las semillas de uva.
  • La astaxantina es uno de los antioxidantes más poderosos. Mejora la visión y ayuda a proteger la retina de los daños de la luz ultravioleta. Los suplementos dietéticos son una buena alternativa, ya que contienen todos los nutrientes que los ojos necesitan recibir diariamente. Con ayuda de estos suplementos se puede proteger la salud ocular y regenerar la vista cuando surgen problemas.
  • Los ácidos grasos Omega-3. Dentro de los suplementos para la vista, los Omega-3 juegan un papel muy importante a la hora prevenir enfermedades de la retina como la DMAE y para la producción de lágrima, que mantiene el ojo humedecido. Los omega-3 son muy recomendados entre las personas que sufren el síndrome del ojo seco.
  • El zinc es un mineral muy importante para cuidar nuestra vista ya que se trata de un poderoso antioxidante, que puede ayudar al cuerpo a asimilar la vitamina A y protege nuestros ojos de sufrir degeneración macular.
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