Todos los envios siempre gratis *

Seguro que has escuchado, en más de una ocasión, que la piel tiene memoria. En este sentido, el sol y sus rayos ultravioleta son los factores que más inciden sobre ella. Y, como es evidente, la zona que llevamos descubierta durante más tiempo es la cara. Por esta razón, si queremos conservar una piel joven, tonificada y radiante es necesario utilizar cremas y lociones con factores de protección específicamente elaboradas para el rostro.

La protección solar para la cara ha de ser de un factor mayor que la utilizada para el resto del cuerpo pues, como es evidente, esta zona es especialmente sensible al sol y pasa muchas horas en contacto con él todos los días. Esto se acentúa en las horas de máxima incidencia del sol ya que son las más propensas a ocasionar dolorosas e incómodas quemaduras que, por si fuese poco, pueden dejar efectos secundarios. Lo ideal es elegir el tipo ideal para cada tipo de piel y aplicarla, al menos, 20 minutos antes de salir a calle.

En caso de que se vaya usar para ir a la playa o la piscina, es conveniente volver a aplicarlo después de cada baño aunque se trate de un protector solar "waterproof" (resistente al agua). Además, una vez de vuelta a casa, poner un poco de crema after sun es de vital importancia para rehidratar la piel, regenerar las células y, llegado el caso, aliviar el dolor de las quemaduras. En este sentido, aquellos que disponen de aloe vera son los ideales para esta situación.

  Cargando...