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Concentración y Memoria

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Podemos estimular la memoria tomando determinados nutrientes que activan su funcionamiento, como es el caso de la nicotamida adenina dinuclético (NADH) los ácidos grasos omega 3, la L-tirosina, o la lecitina.

Popularmente se entiende como memoria la capacidad para recordar las cosas. Pero desde el punto de vista de la medicina y la psicología, la memoria tiene diferentes funciones cognitivas en la mente.

La memoria no solo interviene en el rendimiento del aprendizaje, sino que también es muy importante en la capacidad de concentración, de entender, de abstraer conceptos y de aplicar los conocimientos adquiridos. Los recuerdos también intervienen en el funcionamiento de la imaginación, la planificación y la revisión retrospectiva de nuestros propios actos. Todo ello requiere procesos complejos del cerebro.

En definitiva, la memoria interviene en el curso del desarrollo mental a nivel global.

Síntomas de los fallos de memoria

Todos estamos familiarizados con determinadas situaciones en los que dejamos de recordar cosas importantes: olvidamos nuestro número secreto de cuatro dígitos en el cajero automático; olvidamos comprar productos básicos, no recordamos el nombre de los colegas de trabajo, etc.

Este tipo de fallos de memoria, en los que olvidamos alguna información, no son necesariamente preocupantes. Sin embargo, si los fallos de memoria se producen con mucha frecuencia, llegan a afectar a las actividades cotidianas y a la calidad de vida.

No siempre somos capaces de improvisar ante una pérdida de información, además de resultar frustrante olvidar datos que pueden ser básicos para desenvolvernos con normalidad.

Cuando esta pérdida de memoria sucede con frecuencia, la incertidumbre nos agobia y acabamos por perder la confianza en la propias habilidades, necesarias para la vida profesional y privada.

¿Qué podemos hacer cuando empieza a fallar la  memoria?

Cuando observemos que nuestra  memoria empieza a disminuir es el momento de actuar. Lo primero que debemos hacer es acudir al médico para que haga el diagnóstico y concrete si la pérdida de memoria se debe a un problema de salud, derivado de  causas orgánicas. Esta sintomatología suele ser habitual en los casos de demencia y Alzheimer.

Según las actuales investigaciones científicas sobre estas enfermedades, en la actualidad no puede curarse la pérdida de memoria derivada de estas patologías. En estos casos, el cerebro se deteriora progresivamente, primero se destruyen nuestros recuerdos a corto plazo y cuando la enfermedad está en estado avanzado, ataca a los recuerdos a largo plazo, aunque este proceso es mucho más lento.

Sin embargo, no todas las personas que experimentan una disminución de la memoria están afectadas por graves enfermedades, ya que es mucho más frecuente que, en determinados casos, se produzca una pérdida puntual de determinados recuerdos o información.

La disminución de la memoria puede deberse a causas objetivas, como un exceso de trabajo intelectual. Cuando forzamos la  mente obligándola a retener mucha información y a estar alerta constantemente, la ansiedad que esto produce está repercutiendo en la pérdida de la memoria, como una forma de superar la ansiedad. Se trata de un mecanismo de protección de la mente ante un exceso de datos e información.

Un gran estrés intelectual puede reducir el rendimiento de la memoria y su repercusión puede ser grave a nivel personal, ya que puede influir en muchas facetas, desde la posibilidad de encontrar empleo hasta ir perdiendo los contactos sociales.

Cuando un trabajador está realizando una labor de producción en cadena de forma mecánica, durante ocho horas, puede sufrir una pérdida de rendimiento de su memoria, ya que deja de realizar funciones básicas para la mente, como es la utilización del pensamiento analítico y de abstracción.

Consejos para entrenar la memoria

Ejercitar la Concentración y Memoria

Con un buen entrenamiento podemos aumentar la memoria gradualmente. En psicología existen muchos métodos para entrenar la memoria a corto plazo.

Un juego estimulante de psicología es el “Brain Training”, que fomenta la memoria de forma lúdica con ejercicios que cubren diferentes facetas cognitivas.

Una memoria que funciona bien necesita cubrir diferentes aspectos, por lo que es muy importante alcanzar este equilibrio y estimular la mente de distintas formas.

Aquellos que están habituados en su trabajo a resolver problemas teóricos, que requieren una capacidad de pensamiento abstracto y analítico, deben relajarse intelectualmente durante su tiempo libre, y optar por actividades que requieran una carga cognitiva diferente.

En estos casos, lo más adecuado es realizar deportes, como la  danza, las artes marciales; o deportes de equipo que requieren funciones motoras complejas, con las que, al  mismo tiempo, compensan la falta de actividad física en el lugar de trabajo.

Muchas actividades cotidianas pueden ayudar a estimular el rendimiento y la buena salud de la memoria, como es el caso de aprender un idioma extranjero, aprender a tocar un instrumento musical, cantar en un coro, realizar un trabajo manual o jugar a juegos de estrategia en el ordenador. Cada una de estas cosas fomenta funciones distintas de la mente.

La ventaja de este tipo de actividades, en contraposición a un incremento de la memoria desarrollado en estudios clínicos, radica en la implicación personal y cultural, su interacción social y su carácter lúdico y de diversión. En estos casos, la memoria se estimula de forma positiva, lo que es un valor añadido para aumentar su rendimiento, a la vez que se mejora el estilo de vida.

Aumentar la memoria con fuentes naturales o suplementos nutricionales

Para que la mente funcione de forma eficaz necesita una gran cantidad de energía. Podemos proporcionar esta energía a través de nuestra dieta diaria, ingiriendo alimentos que contengan determinadas grasas y aminoácidos.

Las fuentes naturales que suministran esta energía, a través de los alimentos, son los ácidos grasos Omega 3, NADH, que también se conoce como coenzima 1, lecitina, L-tirosina y L-teanina. Todos estos elementos son importantes para el funcionamiento cerebral.

Sin embargo, no siempre es posible incluir estas sustancias vitales en las cantidades necesarias a través de la dieta. Por lo tanto, para compensar esta carencia es muy práctico tomar los correspondientes suplementos nutricionales, con los que garantizamos que nuestro cerebro va a recibir todos los nutrientes que necesita para el correcto funcionamiento cerebral.


Las propiedades del Omega 3

Las propiedades del Omega 3

Los ácidos grasos Omega-3 han sido investigados en profundidad en más de 6.000 estudios científicos, demostrando su sorprendente beneficio sobre la salud.

Los ácidos grasos Omega-3 se encuentran entre los ácidos grasos esenciales para el organismo humano. Son imprescindibles para la membranas celulares y tienen un efecto positivo en la circulación sanguínea, la viscosidad y niveles de lípidos en sangre.

Una deficiencia de Omega-3 puede tener consecuencias negativas sobre la piel, los músculos y los huesos, y también puede provocar trastornos cardiovasculares y arteriosclerosis.


Propiedades de la Tirosina

Las propiedades de la tirosina en la concentración y memoria

La L-tirosina desempeña un papel crucial en la producción de los aminoácidos que mantienen el funcionamiento del cerebro. Por lo tanto, la L-tirosina tiene un impacto básico en la energía mental y en el rendimiento.

Se trata de uno de los 20 aminoácidos que forman las proteínas. Se clasifica como un aminoácido no esencial ya que el cuerpo puede producir tirosina por sí mismo, aunque necesita combinarse con la fenilalanina para ello.

Tomar L-tirosina ayuda a aumentar el rendimiento físico y mental, incrementa la atención, la concentración y la motivación, todo ello de forma natural.

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