Todos los envios siempre gratis *

122 Productos
Configurar sentido ascendente
  1. «
  2. 1
  3. 2
  4. 3
  5. 4
  6. 5
  7. »
  1. «
  2. 1
  3. 2
  4. 3
  5. 4
  6. 5
  7. »

¿Qué son los Hidratos de Carbono?

Los hidratos de carbono (o carbohidratos) son macronutrientes, es decir, son elementos a partir de los cuales el organismo es capaz de obtener energía. En función de la fuente de carbohidrato, también van a proporcionar otras sustancias importantes, los micronutrientes, es decir, vitaminas y minerales. En función de la estructura molecular algunos van a contribuir con el aporte de fibra.

Los carbohidratos están formados por moléculas denominados sacáridos, siendo la principal unidad la glucosa o monosacárido; y según el tipo, pueden presentar directamente una estructura de una sola molécula (glucosa directamente) o bien, estar formado a su vez por varias moléculas o polisacáridos (varios monosacáridos) incluso cadenas de ellas. Cuando un tipo de carbohidrato de este último tipo es ingerido, nuestro sistema digestivo debe reducirlo a la unidad molecular, la glucosa. Esta será transportada por el torrente sanguíneo y servirá de primera fuente de energía para el cerebro, músculos y otros tejidos y células.

Función de los Hidratos de Carbono

Su función elemental es la de proporcionar energía, es decir, son una fuente o sustrato energético que da soporte a determinadas actividades, en función de la intensidad y duración de éstas.

Pero no sólo queda aquí su papel, también intervienen en otros procesos y además por su propiedades nos reportan otros beneficios:

Suministro de energía y regulación de la glucosa en sangre

La glucosa es la forma en la cual los carbohidratos proporcionan energía al organismo (glucolisis). Por ello, aun partiendo de una estructura molecular superior, compuesta por cadenas de glucosa, en primer lugar se descompondrá en la unidad menor, mediante el sistema digestivo con las enzimas implicadas por parte del hígado. Debido a su importancia con respecto al función celular, los niveles de glucosa sanguínea deben permanecer estables de manera continua.

Entre las numerosas funciones metabólicas en las cuales está inmerso el hígado, la regulación de los niveles de glucosa es una de ellas. Cuando ingerimos comida, existe un sistema de señalizamiento mediante el cual se detecta que los niveles de glucosa en sangre se están incrementando, y a consecuencia, se segregará la insulina. La insulina puede unirse con multitud de células que disponen de los correspondientes receptores y por ello se produce la absorción de glucosa. En el hígado, la insulina provoca la absorción de glucosa, y además, la síntesis de glucógeno.

Existe otra hormona, el glucagón, la cual se vuelca al torrente sanguíneo cuando se detectan que los niveles de glucosa son bajos. Inhibe la absorción de glucosa por parte de las células, y promueve el uso del glucógeno hepático, para ser vertido a la sangre. Por otro lado, el glucagón también produce un fenómeno fisiológico denominado gluconeogénesis, por el cual tiene lugar la síntesis de glucosa a partir de ciertos aminoácidos.

El hígado dispone de un capacidad limitada para entregar glucosa, de modo que transcurridos un periodo no superior a 24 horas, aproximadamente, es necesario ingerir o buscar otras fuentes de glucosa. En periodos de ayuno, los ácidos grasos son movilizados a partir del tejido adiposo y volcados a la sangre, y en ello que el músculo esquelético comenzará a utilizarlos como sustrato de energía. Sin embargo, nuestro cerebro no puede aprovechar esta característica, dado que los ácidos grasos no pueden atravesar la barrera hematoencefálica. Ahora lo que ocurrirá es que el tejido muscular aportará aminoácidos que serán transportados al hígado para producir nueva glucosa ( gluconeogenesis). Si el ayuno permanece durante más de un día, el cuerpo puede entrar en un estado denominado cetosis, y es motivado por la falta de glucosa, y la necesidad de “seguir funcionando”.

Evitar la Cetosis

A pesar que el cuerpo puede trazar una ruta alternativa para conseguir glucosa, o bien, funcionar directamente con otro tipo de “combustible” como en el caso de la cetosis, que se utilizan las cetonas, no es lo más recomendable, sobre todo, si somos deportistas.

Asimismo, un consumo regular de carbohidratos producirá que no tengamos que recurrir a la proteína para formar nueva glucosa (se reduce la gluconeogenesis).

Sobre la cetosis, nuestro cerebro puede adaptarse a la utilización de cetonas como combustible, aunque prefiere la glucosa, y para ello, deberemos ingerir un mínimo de carbohidratos (aproximadamente >50g). Si pretendemos adaptarnos al uso de cetonas, lo primero que sufriremos serán dolores de cabeza.

Los Carbohidratos no son Esenciales

Como se acaba de ver, y a diferencia de las proteínas y grasas, que aportan los aminoácidos esenciales y los ácidos grasos esenciales, respectivamente, los hidratos de carbono no son necesarios para la vida humana. Esto se debe a que el cuerpo posee los mecanismos adecuados para producir glucosa a partir de otras fuentes, como la proteína y grasa. Sin embargo, la opción más recomendable para obtener glucosa, y sobre todo más eficiente, es a partir del aporte correspondiente de hidratos de carbono, para producir energía y almacenarla.

Dar sabor

Se trata de una función menor. Existen receptores en la lengua que al detectar el sabor dulce mandan una señal al cerebro. Los endulzantes los podemos clasificar en dos tipos: nutritivos o no nutritivos.

Para el primer caso, su aporte está ligado a una ingesta de calorías, las cuales podemos metabolizar y utilizar como energía. Entre estos podemos encontrar (luego se realiza una descripción más profunda): sucrosa, glucosa, fructosa, sirope de maíz alto en fructosa, y lactosa. Por otro lado, los endulzantes no nutritivos, no aportan calorías, pero sí manifiestan la misma sensación en nuestro cerebro. Entre estos se pueden citar: sacarina, ciclamato, goma xantana, sucralosa, y acesulfamo.

Aporte de Fibra

Podemos encontrar fuentes de fibra en los carbohidratos a partir de la celulosa, hemicelulosa, pectina, y mucílago. La fibra ayuda a la eliminación de productos de deshecho mucho más fácil. Dado que la fibra dietética es a la vez no digerible y un atrayente del agua, las heces se vuelven grandes y suaves, lo que facilitará su evacuación (con menor presión). Si existe un presión considerable se puede dar lugar a cierto problemas en el intestino, como la creación de divertículos, o las hemorroides.

El consumo de fibra puede prevenir el aumento de peso, debido a que su volumen que ocupa en el estómago en relación a su escaso aporte calórico, nos brindará precisamente consumir una menor cantidad de estas debido a una mayor sensación de plenitud y saciedad.

Consumir fibra también está relacionado con reducir el IG de los alimentos (un concepto explicado a continuación) y la absorción de colesterol.

Insulina y Carbohidratos

La insulina es una hormona que permite al cuerpo utilizar la glucosa. Es segregada por el páncreas cuando se manifiesta la presencia de glucosa en el torrente sanguíneo, y guarde dicha energía para el futuro, o bien la utilice. La insulina permite mantener los niveles de azúcar en sangre estables, evitando la hiperglucemia (mucha cantidad de glucosa), después de comer, o bien cuando existe una disminución (hipoglucemia), como por ejemplo tras la actividad física. Por ello, la insulina ayuda a balancear la glucemia sanguínea y mantenerlos en los niveles adecuados. Si el nivel de azúcar aumenta, el páncreas segregará mas insulina.

Existen dos conceptos para relacionar la insulina y el contenido y tipo de carbohidratos: el Índice Glucémico y la Carga Glucémica.

Índice Glucémico

El Índice Glucémico (IG) es un valor asignado a los alimentos en función de cómo de rápido pueden incrementar los niveles de glucosa. En la tabla de alimentos de IG, a mayor índice, más rápida será la liberación de glucosa al torrente sanguíneo, y por tanto, mayor efecto causará en la segregación de insulina por parte del páncreas, incrementándose respectivamente. Por otro lado, aquellos alimentos que cuentan con un menor IG, ofrecerán unas propiedades energéticas mucho más sostenidas, a diferencia de los que alto índice, que pueden provocar “picos de insulina”, es decir, una respuesta muy abrupta de esta hormona, con un breve lapso de tiempo de uso energético.

Consideramos los siguientes IG para los alimentos:

  • Bajo IG: < 55
  • Medio IG: 56-69
  • Alto IG: >70

Carga Glucémica

El otro factor que se utiliza para comprender la cuestión fisiológica de cómo nos afectan los alimentos que contienen carbohidratos, y que actualmente resulta más completo, es la Carga Glucémica (CG) ya que atiende a varios factores: tendrán en cuenta el IG, y la cantidad de gramos de carbohidratos por porción del alimento.

De esta manera, un alimento puede posee un alto IG, pero sin embargo su CG es baja, es decir, no contiene tal cantidad de hidratos de carbono que afecten de manera tan drástica al incremento de insulina.

Para calcular la CG:

  • CG = (IG x cantidad de gramos de hidratos de carbono) / 100

La tabla de CG se clasificará según:

  • Baja CG: <10
  • Media CG: 11-19
  • Alta CG: >20

Observaciones del IG y CG

Los dos conceptos poseen relevancia en el momento que ingerimos alimentos que contienen exclusivamente carbohidratos, dado que en presencia de otros macronutrientes, como la proteína y la grasa, la respuesta de éstos se puede ver alterada.

Las conclusiones que se extraen de los dos conceptos es que ambos son necesarios conocer, para saber cómo nos afectan los hidratos de carbono, y de esta manera manejarlos a nuestra conveniencia dentro de un marco deportivo. Con respecto a la CG, pese a obtener un valor bajo, podemos hacer que este incremente, si por supuesto, consumimos una cantidad elevada de dicho alimento.

Tipos de Hidratos de Carbono

La clasificación engloba 2 tipos de carbohidratos: simples y complejos. La diferencia entre los dos reside en la estructura molecular y en lo rápido que son absorbidos y digeridos. Los simples serán tratados mucho más rápido que los complejos.

Carbohidratos Simples

Poseen una estructura simple, formada por una sola molécula, siendo la forma más simple la glucosa. Se les conoce como azúcares simples o monosacáridos. La palabra monosacárido significa “mono” uno, y “sacárido” azúcar.

Debido a su estructura molecular el cuerpo los puede procesar muy rápido, obteniéndose una breve respuesta energética, tras la cual se produce una bajada, coincidiendo con el fin de su uso. El término “azúcar” como tal es un nombre que reciben un grupo de estos carbohidratos los cuales poseen una estructura cíclica de cadena corta, y entre sus propiedades se encuentra su característico sabor dulce.

Dentro de este grupo podemos encontrar a su vez varios tipos:

Tipos de Azúcares o Monosacáridos

  • Glucosa: Es el principal azúcar que nuestro cuerpo metaboliza para obtener energía.
  • Fructosa: Es el azúcar de la fruta. Es el más dulce y soluble en agua de todos los azúcares, y se encuentra principalmente en las frutas.
  • Galactosa: Normalmente se encuentra en la naturaleza en grandes cantidades, además que se combina con la glucosa para formar la lactosa de la leche. También se suele encontrar en las legumbres. Después de ser absorbida por el cuerpo, la galactosa es convertida en glucosa en el hígado. Es mucho menos dulce que la glucosa o fructosa.

La mayoría del azúcar que ingerimos son disacáridos, porque son una mezcla de dos de los anteriores monosacáridos mencionados. Los factores de cómo de dulce, cómo de rápido se absorben, y cómo afectan a nuestro cuerpo dependen de cuáles se combinan.

De este modo, vamos a poder encontrar los siguientes tipos de

Tipos de Disacáridos

  • Sacarosa: También conocida como azúcar de mesa. Está formada por la combinación de glucosa y fructosa. Aunque la sacarosa se puede encontrar en plantas, sólo la azúcar de caña, que nace en climas tropicales, y la remolacha azucarera, que se cultiva en las regiones más frías, contienen cantidades suficientes para hacer la extracción viable.
  • Azúcar Invertido: Es similar a la sacarosa, pero mientras que las moléculas de glucosa y fructosa se encuentran unida en ella, en el caso del azúcar invertido están libres. Por ello su sabor es más dulce que el de la sacarosa.
  • Lactosa: El azúcar de la leche. Es un tipo de disacárido formado por la condensación de la glucosa y la galactosa. La unión molecular que forman se denomina enlace glucosídico beta, el cual puede ser difícil de digerir para ciertas personas, y por ello que muchas sean intolerantes a la lactosa provocando malestar estomacal.
  • Maltosa: La maltosa se encuentra principalmente en el grano en germinación, particularmente la cebada, y es menos dulce que la glucosa, fructosa y sacarosa. Consiste en dos moléculas de glucosa.

Carbohidratos Complejos

Son polisacáridos, es decir, están constituidos por un gran número de unidades de glucosa. Permiten el almacenamiento de grandes cantidades de glucógeno. El almidón es la principal forma de almacenamiento de carbohidratos en las plantas, y lo podemos encontrar en granos, semillas, y tubérculos. Los almidones forman una pieza clave en la dieta. Cerca del 50% de la ingesta de carbohidratos que realizamos proviene de ahí. Las fuentes principales de almidón son las patatas, judías, pan, pasta, arroz y otros productos derivados del pan.

Los almidones los podemos dividir en dos tipos: amilosa y amilopectina, donde cada uno tiene unas propiedades distintas. La amilopectina comprende aproximadamente el 80% del almidón. La amilosa posee una estructura coloidal en suspensión mientras que la amilopectina es insoluble en agua. Mientras que la amilosa es un polímero de cadena lineal, la amilopectina es altamente ramificada

El glucógeno lo almacenamos en el hígado y músculo. Aunque el glucógeno es estructuralmente similar a la amilopectina, ya que ambos son polisacáridos, tiene más ramas, además de ser más cortas. La amilopectina puede formar geles de almidón estables que son capaces de retener agua, mientras que la amilosa es incapaz de hacerlo.

Habiendo explicado ambos tipos de carbohidratos, en función de la actividad deportiva, y sobre todo el momento, nos podrán beneficiar uno u otro.

Beneficios de los Hidratos de Carbono para el Deporte

Toda la energía que necesitamos para la vida nos la proporcionan la comida y líquidos que ingerimos. Dichos nutrientes son adquiridos a partir de los carbohidratos, grasas y proteínas. Cada categoría guarda una relación con una determinada función para la salud, y en términos generales, deberíamos intentar consumir de todas estas fuentes de alimentos. Aunque el ratio y proporción de cada uno debería discretizarse para cada persona.

En esta ocasión nos vamos a centrar en el papel de los carbohidratos en el deporte y sus beneficios que ofrecen.

Este macronutriente es la fuente energética más eficiente para los deportistas y atletas, sin importar qué tipo de disciplina se practique ya que van a proporcionar energía para las contracciones musculares. Cuando se ingieren, si son del tipo complejo, deben ser digeridos y metabolizados hasta obtener la unidad de glucosa, es decir, encontrar la estructura monosacárida, la cual será finalmente la que llegue hasta las células y aprovecharse. Si ingerimos directamente glucosa, esta puede ir a parar a los depósitos, a nivel hepático y muscular, o bien utilizarse directamente como energía.

La forma en la que se almacena la glucosa se denomina glucógeno, y por tanto, podemos hablar de glucógeno hepático y muscular. El glucógeno tendrá presencia en cualquier actividad que sobrepasa un umbral de intensidad, sobre todo si esta presenta una carácter explosivo y tiene una duración limitada. En otro caso, actividades de mayor duración harán uso de otro sustrato energético, como es la grasa. No obstante, siempre se dará un solapamiento de todos los sustratos.

Una adecuada ingesta de carbohidratos ayudará a evitar usar la proteína como fuente de energía, que pese a que el organismo dispone de recursos para ello, no es la forma más eficiente. La función de la proteína es constructora y dar soporte a los tejidos que forman el cuerpo: músculo, huesos, piel, cabello…, de modo que si limitamos el consumo de carbohidratos, estaremos implicando a que no dispongamos de la suficiente cantidad de proteína para que esta ejerza sus propias labores. Asimismo, si recurrimos a generar glucosa a partir de la proteína, supondrá un estrés extrar para nuestros riñones y demás sistemas implicados, debido en que este proceso se da lugar a productos de deshecho metabólico que deben ser excretados.

Energía de los Hidratos de Carbono

Por cada gramo de hidrato de carbono se proveé 4kcals de energía. Además, a la hora de almacenarse, arrastran agua, a razón de poco menos de 3g de agua. Esto implica que una vez que después de entrenar si ingerimos carbohidratos, nuestro peso puede subir, pero será por el hecho de que al almacenar glucógeno se retiene agua en el tejido muscular.

El glucógeno es una fuente de energía limitada, es decir, el cuerpo tiene un depósito finito. Ciertas actividades muy intensas y duraderas pueden conllevar a la deplección de glucógeno, y por tanto, sea imperiosamente necesario restablecerlas o de lo contrario cesará la actividad, al menos no al ritmo que deseemos.

Es frecuente encontrar la expresión “el muro” y no es mas que un atleta que se ha quedado o casi ha vacíado sus reservas de glucógeno, viéndose obligado a abandonar la actividad.

Carga de Hidratos de Carbono

Los deportistas y atletas recurren a la estrategia de “carga de carbohidratos” la cual consiste en, previa deplección de glucógeno planificada días antes de la prueba deportiva, rellenar al máximo las reservas para afrontar el evento competitivo. Aquí la ingesta de carbohidratos se aumenta en mucha mayor proporción que cuando se realiza una dieta convencional. Para facilitar la labor, se recurren a suplementos a base de carbohidratos de carbono.

Hidratos de Carbono durante el ejercicio

Como hemos mencionado, el depósito de hidratos de carbono es limitado, y pese a realizar una carga de carbohidratos, según la duración de la prueba, nos obligue a reponer durante el transcurso de la misma, esta energía.

Bajo este escenario, posiblemente, optar nuevamente por los suplementos de carbohidratos sea la manera más eficiente y óptima para proseguir con la intensidad de la actividad.

Suplementos de Hidratos de Carbono

Hemos descrito los puntos fundamentales de los Hidratos de Carbono, y sobre todo, su influencia en el ámbito deportivo. A continuación, pasaremos a enumerar y explicar qué tipo de carbohidratos podemos encontrar en forma de suplemento nutricional deportivo, el por qué nos puede beneficiar y cuándo y cómo tomarlos.

Hidratos de Carbono para la Nutrición diaria

En este apartado se muestran los tipos que los dejaríamos fuera de un marco deportivo, los hidratos de carbono usados en recetas para alimentación, dado que su finalidad es diferente. Como hemos visto en la descripción, existen un tipo de productos que se relacionan con el mantenimiento de la salud:

Harina de Avena

La harina de avena se trata del cereal a partir del cual obtenemos una harina lista para tomar. Sus características son que aportarán un bajo IG, por lo tanto, la liberación de glucosa a la sangre se realizará de manera lenta y progresiva, y al carga de glucógeno irá incrementándose paulatinamente. Los momentos ideales de su tomar serían en el desayuno, o bien en la comida previa a nuestro entrenamiento. Ofrece una gran versatilidad y recetas a la hora de ingerirla: junto a batidos de proteínas, en forma de tortitas o bizcochos...

Harina de Arroz

La harina de arroz presenta una función similar al anterior producto, no obstante, en este caso el IG es mayor, por lo que su uso podríamos utilizarlo bien previo al entrenamiento, o después de este. También ofrece la posibilidad de ser utilizada como ingrediente en recetas o mezclada con batidos de proteínas.

Fibra

La fibra favorece la digestión, el movimiento del tracto intestinal, puede combatir ciertas enfermedades, y además se necesita para ciertas labores.

Sucralosa

La sucralosa se trata de un edulcorante no calórico, empleado para dar sabor dulce a cualquier receta.

Goma Xantana

La goma xantana es un tipo de polisacáridos que se utiliza en la elaboración de ciertas recetas por sus propiedades que proporcionan espesidad.

Hidratos de Carbono para Nutrición Deportiva

En este punto se especifican los distintos suplementos orientados al perientreno (explicado a continuación), cuyo aporte es un valioso recurso para los deportistas. Van a conseguir ciertas mejoras sobre el rendimiento físico, como:

  • Aporte energético eficaz
  • Permitir mantener la intensidad de la actividad
  • Lograr incrementar la duración de la actividad
  • Facilitar la recuperación

¿Qué es el Perientrenamiento?

El Perientrenamiento o Perientreno, es el periodo de tiempo que abarca momentos antes, durante y después de la actividad física. Se trata de una ventana temporal que podemos asignar según la franja de horario en el cual vayamos a hacer deporte. Podemos situar el Perientreno bien por la mañana, al medio día, o por la tarde.

Podemos distinguir dos tipos, en función del margen de tiempo que tengamos antes de la actividad física:

  • Fuera del tiempo del Perientrenamiento
  • En el Perientrenamiento

Las comidas que realizamos fuera de esta ventana temporal, y según nuestra dieta, deberían contar con Carbohidratos Complejos.

Palatinosa

La palatinosa es un tipo de carbohidrato procedente del azúcar, pero con la peculiaridad que a diferencia de esta posee un bajo IG. Con ello, nos proporcionará una administración de la energía de manera sostenida. Es ideal para combinar junto a otro tipo de suplementos con un mayor IG y generar un respaldo energético si vamos a realizar un actividad de larga duración. Por tanto, puede ser tomada dentro del Perientreno. En otro orden, si nuestro objetivo es la carga de hidratos, puede ingerirse en cualquier otro momento del día.

Amilopectina

La amilopectina ofrece una serie de características que justifican su uso como bebida de carbohidratos para el entrenamiento:

  • Alto peso molecular, lo que ayudará a generar una óptima recarga de glucógeno, gracias a la fácil disponibilidad energética de las unidades de glucosa
  • Baja osmolaridad, lo que ofrecerá un rápido tránsito y vacíado gástrico

La amilopectina posee un alto IG, no obstante, debido a sus propiedades, su comportamiento será el de facilitar el llenado de los depósitos de glucógeno de manera eficaz.

Ciclodextrinas

Las ciclodextrinas son un tipo de amilopectina modificadas enzimáticamente para obtener un producto superior. Es el mejor tipo de carbohidrato disponible para uso deportivo, ya que proporciona la recarga de carbohidratos más rápida, y sin producir ningún tipo de malestar estomacal.

Maltodextrina

La maltodextrina es un tipo de carbohidarato polisacárido, proporciona un alto IG, pero debido a su estructura molecular (formada por ramificaciones de cadenas de glucosa) puede mantener el aporte de energía de manera sostenida ya que antes se deber “romper” los enlaces, es decir, descomponerse finalmente en las unidades de glucosa.

Dextrosa

La dextrosa es un tipo de monosacárido, es decir, aportará la glucosa de manera directa. Los beneficios de la dextrosa los podemos obtener en el momento de buscar un rápido aumento de la insulina, como por ejemplo después de entrenar, o en combinación con otro carbohidrato de respuesta más baja, durante el entrenamiento.

Geles

Los geles son preparados de carbohidratos listo para tomar y administrarlos durante el entrenamiento aportando una rápida respuesta energética. Es preciso observar que tras esta subida de glucosa puede preceder una bajada de la glucemia en sangre, lo que conllevaría volver a ingerir otro gel para volver a estabilizar. Normalmente se recomienda su uso en compases de una competición en el cual las reservas de energía están bajo mínimos, o transcurrido un largo periodo. También se pueden ingerir justo antes de un esfuerzo máximo, tal como la subida de un puerto, o una prueba de velocidad.

Hidratos de Carbono para el Pre-Entrenamiento

En este momento buscamos un aporte que nos proporcione energía durante todo el entrenamiento. Deberemos establecer qué cantidad de carbohidratos así como en función del momento del día, según las comidas que hayamos realizado, la cantidad de gramos de carbohidratos de dichas ingestas… Lo más recomendable es producir una respuesta insulínica leve, para evitar cualquier tipo de hipoglucemia, o si se puede ser propenso a ello.

Los suplementos de carbohidratos más recomendables para este momento serían:

  • Ciclodextrinas
  • Amilopectina

Hidratos de Carbono para el Intra-Entrenamiento

Debido a las circunstancias de este momento, el recurso de la suplementación es posiblemente el más viable: nuestro cuerpo está inmerso en el ejercicio, con la consiguiente cantidad de sangre distribuida por la periferia, por lo que ingerir un alimento sólido puede suponer en muchos casos una acción propicia de conducir a un malestar estomacal.

Los suplementos de carbohidratos más recomendables para este momento serían:

  • Ciclodextrinas
  • Amilopectina
  • Maltodextrina
  • Dextrosa
  • Geles

Hidratos de Carbono para el Post-Entrenamiento

En este momento la opción preferente es buscar un carbohidrato de alto IG para favorecer el aumento de la insulina y procurar rápidamente la carga de glucógeno. En tal caso, cualquiera de este tipo de suplementos es perfectamente combinable, y se pueden tomar juntos, con los suplementos de Batidos de Proteína, Aminoácidos, y/o Creatina.

Los suplementos de carbohidratos más recomendables para este momento serían:

  • Ciclodextrinas
  • Amilopectina
  • Maltodextrina
  • Dextrosa
  Cargando...